EL BUSCADOR

"Lo de mi padre fue un homicidio, no un suicidio"


Por César Bianchi Victoria Saravia se dio el lujo de renunciar a su empleo como panelista de "Desayuno Americano" en el canal América de Buenos Aires. Presente en los portales y revistas de farándula por su reciente separación del futbolista argentino Pablo Mouche, en esta entrevista con el periodista César Bianchi habló de otras cosas. Dijo que nunca tuvo una extensión de la tarjeta de crédito de un deportista, que pululan los rumores sobre prostitución VIP en el ambiente del modelaje y que a los políticos sólo les interesa enriquecerse. Además, Vitto, de 27 años, hija del extinto dirigente nacionalista Villanueva Saravia, aseguró que a su padre lo mataron y la Justicia lo sabe. "Desde que falleció mi papá, cada vez que un juez tocaba un expediente, cambiaban al juez. Pasaron cosas raras: en su momento mi papá había denunciado a dos jueces por corrupción y después que murió, ellos mismos tomaron el caso de mi padre ", sentenció. -El año pasado fuiste una de las panelistas de Desayuno Americano, en el canal argentino América. ¿Te interesaba el periodismo y la comunicación anteriormente? - Yo hice un curso de periodismo en el IPEP, son dos años y yo terminé el primero. No porque me interesara trabajar en un noticiero, por ejemplo, pero creo que en el mundo artístico y del modelaje, todo tiene que ver con la comunicación. Me daría herramientas para enfrentar una cámara o incluso para expresarme. Y asimismo, cuando me salió la oportunidad de Intratables, Fútbol Para Todos y ahora Desayuno Americano, sentí una evolución. Una vez que se prende la cámara es difícil manejarte y saber para dónde tenés que mirar. Me interesa para tener más conocimiento, no porque quisiera ser una gran periodista. Si no, hubiera ido a la universidad a estudiar comunicación. Pero es que en el modelaje yo sabía que se podía abrir esa veta, porque soy muy charlatana, y siempre me decían "vos tenés que estar en la televisión". Entonces pensaba en conducir un programa de TV referido a la moda... por ese lado iba. -Sí te interesa y es una vocación llegar a ser actriz... -Eso sí, es una deuda pendiente. El año pasado estudié actuación y cine, actuar para cine. Iba a una clase y al mes siguiente a otra, no fue muy intenso, pero me dio la pauta de que me gusta muchísimo. El teatro me encanta, esas dos horas se pasan volando porque es un ejercicio de relajación. Estudié con Gerardo Chendo y Graciela Stéfani, en la parte de cine con Antonella Costa, y con ella quiero empezar a estudiar desde cero y más en serio. Ella me dijo que tengo pasta para actriz. "Con Antonella Costa quiero empezar a estudiar actuación desde cero y más en serio. Ella me dijo que tengo pasta para actriz". -Más de una vez se habló de tu pase a Bailando por un Sueño o a algún programa de Tinelli. ¿Por qué no se dio? -No se dio porque no era el momento. La oferta estuvo pero yo no quise. Es que si entraba en ese momento no iba a entrar por ser Vitto Saravia, sino por haber sido la novia de o haber tenido un romance con... eso fue enseguida de las fotos con Diego Forlán. Entonces, sentía que me iban a relacionar con Diego o con Zaira Nara, por el parecido físico. Si se diera hoy, sería distinto, porque ya tengo un nombre y ya saben quién soy. Igual, no es algo que yo tenga como objetivo. No sé si me bancaría lo intenso que es, y las horas de entrenamiento que insumen. Soy conocida de Liz Solari y su ex novio me contaba que la mina se levantaba entrenando y se acostaba entrenando, para hacer las cosas bien. Entonces, esa espina del Bailando no la tengo. -Acabás de terminar una relación con el futbolista argentino Pablo Mouche. En una nota con Caras decías "no soy la típica botinera". ¿Cómo es eso? -Creo que la típica botinera es aquella que cumple todo el ritual: se junta con un jugador de fútbol, se casan, se van a vivir afuera, tienen hijos, son amas de casa. Pasan a ser "la esposa de" y yo no me así. Soy una chica independiente. Nunca tuve una tarjeta de crédito de un novio mío, así te das cuenta que soy la antibotinera. Ellas se juntan (las que están en España o en Italia), incluso, y yo no me reúno con ninguna de ellas. Ojo: no lo veo mal... es que yo no soy así. Yo mantengo mucho mi línea tanto con mis amigas argentinas como con las uruguayas: voy siempre a los mismos lugares, soy de mis cosas. -Eso de que no tuviste nunca una tarjeta de crédito de un futbolista sonó a palo para las botineras típicas... -¡Es que se da! Gastan de la tarjeta que ellos les dan, se compran cosas. Dejan todo y se van a vivir de sus maridos, a donde sea. Pero no es fácil irse a otro lado y conseguir un empleo, cuando tenés que cuidar la casa y criar a tus hijos. -A vos no te interesó irte a vivir con Mouche a Turquía y ese fue el detonante del fin. -Exacto. Teníamos una relación súper linda, sana, todo era real, pero llegó un momento en que él estaba en Turquía y yo en Buenos Aires, donde me está yendo bien y estoy creciendo. No quería dejar mi carrera para irme a vivir allá. Aunque allá no iba a hacer la vida de botinera. Había pensado en la mudanza y tenía arreglado todo: había hablado con dos managers para que me representaran, iba a estudiar turco e inglés. Ni siquiera iba a vivir con él en Kayseri, una ciudad a una hora en avión de Estambul. Yo iba a vivir en Estambul y lo iba a ver los fines de semana. Pero lo pensé bien con el corazón y decidí quedarme acá, donde hoy está mi carrera. En el amor, cuando tenga que ser, será. Quizás será más adelante... Él quiere formar una familia en Turquía, donde vive. Y yo no veo eso ahora, entonces nos hicimos un favor mutuamente. -Sos hija de Villanueva Saravia, un dirigente que cuando falleció, en agosto de 1998, era muy joven y tenía pasta de caudillo. Vos tenías 12 años cuando él falleció. ¿Qué recordás de él? -Todo. Lo recuerdo como padre: era divertido, aventurero, recuerdo que los fines de semana hacíamos travesías por el campo o en la Laguna Merín, tanto en cuatriciclo como en camioneta. Yo vivía con mi mamá, porque él y mi mamá (Rosario Delgado) estaban separados. Pasaba con él los fines de semana y de lunes a viernes yo salía de la escuela y como la intendencia (de Cerro Largo) estaba a una cuadra, yo me iba hasta ahí y hacía los deberes con él. Vivíamos todos en Melo, en casas separadas. Era un hombre muy mujeriego, ¡le conocí muchísimas mujeres! Pero también era familiero, yo tenía dos hermanos por parte de él de mi edad, Dieguito y Catalina... "La carátula del caso de mi padre cambió innumerables veces y nunca fue clara. Nosotros, la familia, tenemos super claro que fue un homicidio, no un suicidio. La Justicia también" -Y está Lucía Saravia, que también es modelo como vos. -Yo nunca tuve nunca relación con ella. Ella es hija natural, y la reconocimos después que papá murió. Yo me acuerdo que acompañaba a papá por el interior, en las campañas políticas. Iba a los barrios, o en un mismo día hacía Melo-Montevideo, de ahí a Paysandú y nos quedábamos en hoteles. -Tuvo una muerte muy polémica: se dijo que fue un suicidio, pero nunca se pudo confirmar... -Se habló de homicidio y de suicidio. La carátula de su caso cambió innumerables veces y nunca fue clara ni específica. Nosotros, la familia, tenemos súper claro que fue un homicidio, no un suicidio. La Justicia también lo tiene claro, lo que pasa es que nuestra Justicia a veces es complicada... desde que falleció mi papá, cada vez que un juez tocaba un expediente, cambiaban al juez. Se ponía a indagar y lo cambiaban. El expediente era una cosa así (y con las manos ilustra un tamaño de unos 60 centímetros) y además, cada juez tiene muchos casos, no sólo uno. Pasaron cosas raras: en su momento mi papá había denunciado a dos jueces por corrupción y después que murió, ellos mismos tomaron el caso de mi padre (NdeR: Se refiere al juez Ricardo Migues al fiscal Gustavo Zubía, ambos cuestionados por Saravia). -En su momento, cuando tenías una edad en que dejabas la infancia para pasar a la pubertad, ¿cómo te afectó? -Yo lo terminé asumiendo después. En ese momento, yo estaba por ir a clase de inglés y de repente, suena el teléfono y me dicen que había fallecido papá. De repente, cuando tenés un papá de 33 años, joven y vital, te dicen que se murió tu padre... quedás congelada. Me hizo madurar de golpe. Nunca fui a psicólogo, porque tengo una familia materna increíble y fueron mi gran soporte, te hablo de mi abuela, mi madre y mi tía, son un apoyo incondicional. Pero me hizo madurar mucho porque me tuve que dar cuenta que me iban a empezar a faltar algunas cosas y también de advertir por dónde pasa la vida. Me hizo ser fuerte, estar bien plantada y llevar adelante todo sola. Porque yo hice todo sola. -¿Y a vos te interesa la política? ¿Seguís las noticias? -No, para nada... En Intratables un día tuve que defender a Uruguay y me peleé con tres periodistas importantes. Ese día me llamaron de arriba, de producción, y pensé que me despedían... pero me llamaron y me dijeron "te felicito, te quedás en el canal". Como comunicadora no me interesa en lo más mínimo. Para ser una comunicadora en política tendría que pelearme con todo el mundo o exponerme a que me peguen un tiro como se lo pegaron a mi padre por decir la verdad, o mentir o mantenerte al margen de ser un buen periodista e informar lo que tiene que ser. Me gustaría la política si se manejara bien... ¿sabés lo que es dirigir un país? O sacar adelante a la gente con necesidades. Es un tema muy interesante, pero creo que los políticos sólo piensan cuánto dinero se pueden llevar. No les importa nada. "Nunca tuve una tarjeta de crédito de un novio, así te das cuenta que soy la antibotinera. Ellas se juntan, incluso, y yo no me reúno con ninguna de ellas. No lo veo mal... es que yo no soy así". -Pero no sos de consumir noticias, no comprás un diario o ves todos los días el informativo. -No, no. Soy más de la generación de internet... me interesa lo normal. Vivo mis 27 años, soy una piba que me gusta la moda, soy modelo, tengo mis amigas, no es que tengo 50... -Yo tengo 30 y pocos y me interesa mucho la política. -Claro, pero es tu trabajo: sos periodista, yo no lo soy. Me interesa desde una simple ciudadana, de ver qué pasa. -Hablaste de tu interés por la moda. ¿Cómo nace lo de ser una empresaria de la moda y tener tu propia marca (She's da Boss)? -Cuando me dicen "empresaria" me río, porque me queda grandísimo... pero es un camino que arranca. Yo hice todo: traje telas de Turquía, las elegí, las compré (el hilo, los botones, los modelos, los talles), todo sola. Soy una atrevida, yo nunca aprendía diseño de ropa; pero me gusta mucho dibujar, dibujo toda la colección en un libro (me compré unos en Turquía que te vienen con los figurines hechos, entonces vos dibujás arriba de los figurines y es mucho más fácil). Después que tengo la colección armada, se la doy a dos chicas, Eloísa Vener y Gaby Barbás, que son las que me ayudan. Ellas plasman en el taller lo que yo quiero hacer. Les indico todos los detalles cuando me dan la muestra, y controlo la confección. Si mi laburo era difícil, esto es... ¡guau! Me ha sacado canas verdes. -¿Cómo definirías tu ropa? -Se llama She´s da Boss, así que ya te da una pauta... Es femenina, pero para una mujer decidida, audaz, que impone y se anima a marcar tendencia. Busco una mujer fina, elegante pero sexy a la vez. Hay telas increíbles. -¿Cómo te ves de acá a 10 años? ¿Pensás que cambiarás el perfil de tu imagen? -Yo me veo fuera de esto. Me veo lejos de tanta exposición mediática, me veo más dirigiendo: tener una marca de ropa propia como ahora, o dirigiendo una revista o magazine de modas (en televisión). Me veo aplicando todo lo aprendido. La carrera del modelaje es corta, no me veo a los 40 desfilando. Quizás sí organizando un desfile. "Me gustaría la política si se manejara bien... ¿sabés lo que es dirigir un país? O sacar adelante a la gente con necesidades. Es un tema muy interesante" -Hace unos años se te relacionó con Leandro Santos, un manager de modelos acusado de dirigir un negocio de prostitución VIP, donde vinculaba a modelos con empresarios y políticos a cambio de dinero. ¿Cómo reaccionaste cuando se te involucró en ese caso? -Se dijo que era mi representante y no lo era. Yo estaba en Uruguay y él me llamaba para ir a Buenos Aires como modelo. Él tenía una agencia con pocas modelos propias, entonces ubicaba a modelos de otras agencias (Tipo: -"Vitto, tengo tal desfile y pagan tanto, ¿te interesa?" -"Sí, me interesa", yo iba, desfilaba, cobraba y me volvía). Nunca tuve problemas de ningún tipo con él. Cuando explota ese caso, yo estaba sorprendida. -Pero en su página web él tenía fotos tuyas... -Sí, pero también tenía fotos con Zaira Nara, y ella no era modelo de él, era de la agencia Multitalent. Ponía fotos en su página, porque él estaba arrancando y yo estaba empezando a ser conocida. Me sorprendió porque no lo esperaba. ¡Hay tantos que no se manejan y son tapados! -Siempre se dijo que todos saben que hay retribuciones económicas que exigen determinadas modelos o vedettes para estar con algunos hombres poderosos... -Hoy en día las modelos directamente salen con los políticos. Es el caso de Jésica Cirio y Martín Inzaurralde o Luciana Salazar con Martín Redrado... antes era más tapado, por ahí no se animaban a mostrarse. Pero, ¿a qué le llaman "gato"? ¿Cuándo lo sos? Para mí, una prostituta es la mujer que cobra dinero por sexo, y eso está regulado y es legal. Después, el delito es cuando alguien te maneja como proxeneta: y que se lleva un porcentaje por el dinero que cobra otra chica. De eso se lo inculpó a Leandro Santos. Yo no tengo ni idea... -¿Pero en el ambiente no lo saben, no suenan nombres? -Sí, claro, pero también suena el rumor de las más grandes: se dice de Kate Moss o Adriana Lima... que están con el dueño de Louis Vuitton o con Mengano... El mundo del espectáculo, los deportistas, las modelos, las actrices, es todo lo mismo. Creo que va en la enseñanza de cada uno. Algunas cobrarán por tener sexo y otras no. Yo escucho lo mismo que ustedes. Pero no te diría nombres porque no lo sé, y porque no me interesa en lo más mínimo. Lo que sí me afectó fue cuando Luis Ventura me mencionó en un libro y en realidad no decía nada. Nombraba a un hombre que decía que me conocía, por mi novio de entonces, Carlos Bueno, pero agregaba que nunca había pasado nada (con él). Entonces, ¿para qué puso mi nombre en un libro y manchó mi nombre, si después dijo que no había pasado nada? Sólo para sumar gente famosa, pero me terminó ensuciando. Pensé en hacerle juicio, hablé con mi abogado, pero al final desistí de la idea, porque a la gente mala onda la dejo afuera y lo que yo hago que se vea a través de mi trabajo. Mi mamá siempre me dijo: "que las cosas que hagas hablen por vos". "En 10 años me veo lejos de tanta exposición mediática, me veo más dirigiendo: tener una marca de ropa propia como ahora, o dirigiendo una revista de modas (en televisión)" � -¿Qué pensás de las cirugías estéticas en las modelos? -Mmmm... estoy de acuerdo si te hacen sentir bien, pero estoy en desacuerdo con las cosas exageradas, innecesarias. Las chicas tienen que ser conscientes de que se meten en un quirófano, les dan anestesia general y se pueden morir, por una boludez: por tener las tetas más grandes o la boca más grande. Yo tengo una sola cirugía, que es el implante de mamas. Me lo hice a los 23 años, cuando quería hacérmelo a los 15 y mi vieja no me dejó. A los 18 no me animé y a los 23 me animé. Pero son de un tamaño acorde, no exageradas, y me cambió para bien. Me siento más segura. Y cuando sea más vieja, quizás me saque algunas arruguitas con ácido hialurónico, que te lo ponés y a los 6 meses se reabsorben. Yo me hago tratamientos estéticos que no son invasivos (cremas, electrodos, masajes, drenajes) pero sin entrar a un quirófano. -¿Sos feliz? -Sí, muy feliz. Montevideo Portal / César Bianchi

No hay comentarios:

Publicar un comentario